Como guionista, se destacó por el libreto de la versión musical de La jaula de las locas y de obras como Algo en común (ambas realizadas en Argentina, Méjico y España). Esporádicamente, también se lo puede ver en cine haciendo personajes secundarios. El gran éxito que lo catapultó hacia la fama fue Torch Song Trilogy, una obra que marcó un hito en la comunidad teatral newyorquina. Su último trabajo en Broadway fue El violinista en el tejado posterior a otro éxito: Hairspray, con un personaje para el que, una vez más en su carrera, se vistió de mujer. Harvey siempre genera polémica y no se calla nada en opinar sobre pares de su industria. Paralelamente, su reivindicación gay, sus actuaciones como “drag” o transformista en shows que realizó en su juventud definen a este interesante artista con una avasallante y creativa celebridad.
Realizaste muchos éxitos, en muchos rubros, es difícil comenzar a hablar de tu provocativa carrera y personalidad… Quizá el público hispano parlante, se pueda acercar en primera instancia hacia vos por ser el escritor de la versión musical de La Jaula de las locas (La cage aux folles) ¿Qué podrías contarnos acerca de eso?
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Yo ya tenía muchos años de trabajo en el ambiente artístico; había ganado un premioTony a la mejor obra con un gran éxito para la comunidad neoyorquina llamado Torch song trilogy. En ese momento recibí el ofrecimiento de escribir el libro para una versión musical de La cage, que era conocida porque ya se había hecho la obra (francesa) y la película. Fue muy gratificante, obtuve el premio Tony como mejor libreto de musical. Pero en realidad, tengo que confesar que nunca se hizo de la forma en que a mi me hubiese gustado.
¿Por qué?
Porque siempre se ha hecho de una forma muy grandilocuente, se basó más en la película pero no en cómo yo me la imaginaba. Por ejemplo, el departamento donde viven, tendría que ser un departamento de “drag queen”… todo transformista tiene siempre el departamento lleno de vestidos tirados, trapos, posters de otros shows ¡Desordenado! Yo estuve en ese tipo de departamentos, hice drag shows y los conozco bien. Yo quería un pequeño boliche sucio, con un departamento arriba, lleno de basura y gente loca entrando y saliendo, pero las puestas que realizan se ve en un lugar perfecto, bello, estilo Miami Beach, con mármol… ¡Qué mierda es eso! Todo debería ser, pequeño y lleno de gente. Por otro lado, sobre los protagonistas, amantes gay, se han puesto a hombres de 50 o 60 años, ¡tienen que ser jóvenes! (treinta y cinco largos). Yo me imaginaba algo diferente pero siempre lo producen igual, y en general es porque hay un famoso actor viejo que quiere hacer el show del personaje travestido. Y me parte el corazón porque deben ser jóvenes y vitales. Quien te dice….. algún día ese pueda hacer como yo la propongo. Podría ser que en Latinoamérica o España, respeten más el libreto original del musical. El show es sobre dos personas locas (un travesti y un productor), que se aman, y crían al chico en este loco ambiente, no es un show peligroso… lo montan como un cuento de hadas pero en realidad es un pequeño show muy humano.
Otra de tus obras que se realizó en España y Latinoamérica con éxito, fue “Algo en Común”. Esta obra fue parte de una trilogía, ¿verdad?
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Sí. Esta fue una obra llamada Sexo seguro, compuesta por Algo en común (Tidy Endings) y dos obras cortas, que hicimos en teatros más pequeños y luego en Broadway. Especialmente Algo… tuvo mucha repercusión, a tal punto que HBO filmó la película, en la cual también actué. Las tres piezas hablan de cómo el sida cambió las forma de relacionarnos , humana y sexualmente. Fue escrita en los años 80 cuando el tema empezaba a explotar. Los críticos se desesperaron, me dieron con todo alegando que era una enfermedad transitoria de pronta cura, únicamente de los gays y no de todas las personas… y mirá la situacion veinte años después.
Tus espectáculos, en general suelen estar relacionados con temas gays…
¿A qué apuntás con esto?
A ver… ¿Le harías ese comentario a un heterosexual? “Tus shows siempre tocan temas heterosexuales?”. No creo… En lo que a mi respecta, por supuesto que trato temas gays… sería raro de que no hable de homosexuales…
¿Pero los realizás porque querés mostrar algo en especial de la vida de los gays?
¡No!Lo hago porque soy un artista. Expreso sobre mi vida, y la de los que me rodean. Le preguntarías a un gran escritor teatral como David Mamet, que es heterosexual “siempre escribís sobre heterosexuales ¿Por qué?” Nunca lo harías. Eso es lo que vive y eso es lo que conoce. Yo soy gay, vivo con gays, es lo natural para mí. Le preguntarías a August Wilson (afroamericano conocido por escribir temáticas de gente de raza negra en Estados Unidos) “¿Por qué escribís sobre gente de color? ¿Por qué no escribís sobre blancos?” Entonces respondería “Porque no me interesa escribir sobre blancos”. Pues yo tampoco estoy especialmente interesado en escribir sobre heterosexuales. Escribo cada tanto pero no me representan . La mayoría de los hombres heterosexuales no se cuestionan sobre sus vidas, siguen el camino, los gays piensan un poco sobre la vida, los heterosexuales solo ‘siguen’…por eso se ve que van al teatro para ver que es lo que hacemos nosotros…
¿Pero entonces lo realizás porque te interesa también que la gente que no pertenece al mundo gay vea tu estilo de vida?
Ese en realidad no es mi problema. El rol del artista es hacer; no preocuparse demasiado por quién es mi audiencia o por qué lo hago. Los productores tienen que preocuparse por eso.
¿Podrias desarrollar tu idea por la cual preferís a los actores gays interpretando a papeles gays y no a intérpretes héteros?
¡Desde ya! En principio porque es algo que no conocen. Una niña de 18 años, por más que sea perfecta, nunca podrá hacer de abuela. Puedo mirar un heterosexual haciendo de gay, pueden hacerlo brillante, pero hay algo por debajo que me molesta, falta autenticidad… algo adentro que trasunta falsedad, algo falta… no les creo. Por ejemplo en Philadelphia, Tom Hanks o Antonio Banderas… no los veo, no los compro, no te lo puedo describir, es como una química que les falta.
¿Pero no creés el actor debe ser tan versátil como para crear personajes? En un caso opuesto… a vos se te puede ver en la película El día de la independencia y no interpretás a un gay...
Desde ya, pero el punto, es que nunca vemos a gente gay en pantalla haciendo de gays: se ve todo el tiempo a heterosexuales haciendo de heterosexuales, y a gays haciendo de heterosexuales. Pero nunca (aclara y enfatiza con voz fuerte) se ven a homosexuales haciendo de gays. No estoy diciendo entonces que sean exclusivos, “no permitas nunca a los héteros hacer de gays” pero ponme algún gay, cada tanto algunito… haciendo de gay en el escenario o en la pantalla grande. Pensá en Secreto en la montaña, cuando se trata de un papel grande, siempre siempre son intérpretes heterosexuales. Y lo mismo sucede con las mujeres o con travestis como en la película Transamerica, no es que no lo hayan hecho bien ¿Pero por qué no citan a actores homosexuales? ¿Son tan desagradables que no los podemos ver? Porque parece que podemos contar nuestras historias, aceptan que luchemos por nuestros derechos, pero en realidad no quieren verte, mirarte; “podemos hablar sobre vos pero tengamos un actor heterosexual, porque sos tan desagradable” parece que ése es el mensaje subliminal… y es un mensaje de odio. Podés tener a Estados Unidos viendo a Secreto en la montaña e inclusive puede gustar mucho, pero se tiene ese mensaje “en realidad los actores son muy héteros, porque los gays son muy desagradables para ponerlos en pantalla”. Parece que ese es el mensaje, sino… ¿Cual sería la razón para no ponerlos nunca?
¿Que podés contar sobre tu éxito anterior de Broadway Hairspray? Vos interpretaste a Edna ( una mujer pícara con una hija gordita que lucha por la integración) por lo que te vestís de mujer en un show que es familiar…
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Pero como verás, interpreté un papel heterosexual… (risas picarezcas….) Fue una experiencia maravillosa. Fue un gran viaje, estuve desde los primeros talleres y ensayos, probamos con muchos directores y coreoógrafos… y tuve que reescribir mucho del show yo mismo; no tengo el crédito en el programa del teatro pero no te preocupes, siempre he recibido mi cheque cada semana (publicalo sin problema, no creo en los secretos). Este musical sigue aún en Broadway yo vengo de hacerlo en una temporada corta en Las Vegas. Cuando se trabaja duro para algo, no hay nada más gratificante que saborear el éxito.
¿Qué tienes ganas de comentar sobre tu última actuación en Broadway en ”El violinista en el Tejado” (musical que también se pudo ver en versiones en castellano en países hispanoparlantes)?
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Eso fue increíble. Un papel importante para mí, como judío que soy. Culturalmente, es la misma pelea por la presencia judía: muchos escritores son judíos, escriben sobre judíos, pero cuando hacen el casting, eligen a “wasp” (“blancos anglosajones protestantes”); Neil Simon por ejemplo, escribe sobre judíos pero elije a James Fonda o a Robert Redford para interpretar sus personajes. Cuando era chico, iba al teatro a ver a El violinista y no veía a judíos actuando sobre el escenario… y pensaba… “¿Dónde están los judíos reales?” Por eso significó tanto para mi orgullo como judío, crecer con eso, y después realizar el papel. Y como hombre gay… fue muy significativo para mí, porque muchas veces la gente piensa en mí como un drag queen. Actuar de Edna (personaje de Hairspray), y en la temporada siguiente, hacer de Tevie (personaje de El violinista) fue fabuloso. Y además la cuestión política, no la puedo negar… especialmente cuando Rosie O’Donell –famosa actriz, conductora e ícono lesbico norteamericano- interpretó a la madre Golde en el último mes: tener uno de los gays más famosos y a una de las lesbianas más famosas… ¡Actuando de padres heterosexuales! Cada noche en el teatro teníamos mucha presencia homosexual, y desde el escenario veíamos a parejas gays que se tomaban de las manos y nos indicaban “somos gays y vinimos a verlos”. El orgullo gay fue maravilloso. Cuando existe el debate en USA acerca de si pueden formar familias o casarse, y tener estos dos gays abiertos y confesos… haciendo uno de los shows mas tradicionales… políticamente (olvídate artísticamente) fue muy importante y gratificante.
Habiendo pasado revista a tu variada carrera –teatro escribiendo y actuando, cine- ¿Qué es lo que más te gusta hacer?
En realidad, lo que más me gustaría hacer son sitcoms. Pero nunca he funcionado para ellas. Me encanta la idea de hacer una obra de media hora semanal; que para ello tienes que ensayar toda la semana y se realiza con audiencia en vivo. A la semana siguiente, tienes que hacer otra obra pero con el mismo personaje, entonces sigues trabajando con el personaje… ese esquema me resulta muy interesante…No me gusta hacer películas, no creo que sea tan bueno para eso tampoco… doy bien “hasta ahí”. Pero los papeles que me ofrecen son tan bajos que es medio aburrido. Me contratan cuando no hay personaje: ahí dicen “llamen a Harvey”…. aunque pagan bien… uno pasa demasiado tiempo sentado en trailer esperando a rodar. No, no me gusta demasiado. Lo que sí me agrada es poner voces para dibujos animados o animaciones como lo he hecho (como en Shreck o Mulán). El teatro es el trabajo más difícil del mundo, sin duda, pero parece ser el que mejor hago. La conexión con la audiencia es muy real, y creo en eso. Creo en lo que hago, pero también es muy duro: son seis días por semana cuando el resto de la gente en general trabajan cinco… y las temporadas se alargan…. cuando todos están de vacaciones, en una fiesta o en una cena, vos estás ocupado. Escribir es un tema aparte. Solo escribo cuando tengo algo que comunicar, y cuando no, no escribo. Conozco escritores que escriben todos los años, yo voy a ver sus obras y me pregunto “¿Por qué escribiste esa cagada? ¿Porque no tenías nada que hacer? Andá a hacer artesanías si estás aburrido. Se tiene que hacer si sale… y yo escribo cuando tengo cosas importantes para decir. |